Anoche pedí dos pizzas a Loco Sambe, una especial y otra mitad cuatro quesos mitad rúcula.
Me mandaron la especial y una entera de cuatro quesos. Los llamé para decirles eso, por el precio y porque un par de mis invitados gustan de la pizza de rúcula.
¿Cuál es la respuesta esperada de un comercio serio? “Disculpe la confusión. No se preocupe, le estamos enviando una mitad de rúcula y una gaseosa para que disfrute ambas cosas, sin cargo. ¡Gracias por elegirnos!”
¿Cuál fue la respuesta que recibí? “Yo no recibí el pedido, esperá que le pregunto al que lo hizo. Sí, fue un error, tenemos mucho trabajo. En media hora va el cadete, retira la mitad equivocada y te lleva la mitad de rúcula”.
What?
¿Esperar al cadete media hora sin comer para devolver la mitad de pizza equivocada? Dejala, no te preocupes. No vengas a buscar nada y no importa el precio. Eso sí: se me perdió tu número de teléfono. No sé dónde lo puse, pero ni bien lo encuentre quizás vuelva a llamarte.
Esperá tranquilo…