Hice mi primer compra online en La Gallega y el proceso fue bastante bien.
Como no teníamos tiempo de ir al supermercado ni suministros ya en casa probamos La Gallega online para hacer compras.
El proceso es bastante sencillo. Te registrás gratuitamente, ingresás tus datos y ya podés acceder al sistema para elegir productos y ponerlos en el carrito. Básicamente se accede a todo el backend del supermercado, por lo que se muestran los precios y lo que hay en stock (o casi, como cuento más adelante). A la derecha hay una imagen de ticket con las cosas que vas comprando, las cantidades, el precio por unidad y el total al final. Es muy fácil agregar y quitar: ponés la cantidad para agregar y ponés cero para quitar. En el caso de carnes, verduras y fiambres se fracciona cada 100 g (5x100 g serían 500 g).
Al final especificás el domicilio de entrega, la hora y un teléfono de contacto, este último muy importante. A diferencia de Coto Digital (que se puede programar una entrega en la semana y dejar instrucciones ante faltantes de stock), La Gallega envía al otro día en diversos horarios y utiliza el teléfono de contacto para consultar sobre los reemplazos ante faltantes.
Indiqué como horario entre las 10 y 11 hs. Llegaron 11:30, lo que es bastante mejor que la demora máxima de 3 hs que avisan pueden llegar a tener.
Antes de enviar me llamaron para ver lo que faltaba y consultarme por reemplazos o cancelaciones. Aquí fue donde mayoritariamente falló la compra, puesto que la mayoría de los cambios que hice no se hicieron; directamente el producto no me fue enviado. En el caso de uno de ellos me enviaron algo equivocado aunque no inservible. Sin embargo la chica con la que hablé fue muy amable, y luego al llamar nuevamente para que me envíen las leches larga vida (muy importantes) la supervisora fue más que amable, supo rápidamente cuál era mi pedido y programó un nuevo envío sin cargo.
Pedimos carne y fiambre, ambos productos correctamente elegidos y envasados, sin sorpresas. Una amiga me comentó que también pidió verduras y frutas, recibiendo buena mercadería sin magullones o madurez extrema.
En resumen, es un sistema recomendable para cuando no hay tiempo de hacer compras o para reducir las horas que usamos recorriendo el supermercado. Algunos nos divertimos recorriéndolo pero otros no o simplemente no tienen tiempo.
Me restan probar Coto Digital y Jumbo a Casa.


